Mundo ficciónIniciar sesión—¿Tienes pulgas? —preguntó Alanna viendo la forma constante y nerviosa con que Rhiannon movía su pie.
—¿Qué…? ¡No! —contestó ella girándose de nuevo haca el pequeño salón donde Aidan y sus lobos trabajaban.
No había dormido en toda la noche, se había dado más de tres duchas de agua fría y sol podía pensar en aquel beso con Aidan.
Frente a







