Mundo ficciónIniciar sesión—¡¿Cómo se te ocurrió, Aidan Casthiel?! —gritó Rhiannon lanzando los caballitos de madera desde la ventana del segundo piso.
Brennan abrió los ojos, espantado ante la escena mientras Akela y Aidan salían por la puerta de la terraza, muertos de risa, esquivando los juguetes y cosas que Rhiannon tiraba.
—¿Rosa…? ¡¿Rosa?! ¿¡Cómo se te ocurre pintar de rosa







