Mundo de ficçãoIniciar sessãoAidan y Brennan se miraron con sorpresa mientras la muchacha se echaba a reír con dulzura.
—Bueno, ya la conocen, esta es mi querida bisnieta a la que tuve que matar —declaró Lidora Nader entregándole el pan de nuez a la chica—. ¡Mira lo que tu abuela hizo con sus propias manos…! —añadió con teatralidad.
Briccia lo olisqueó con los ojos cerrados y sonrió.
—Huele delic







