Después de salir de ese infierno, todas las mujeres corrieron por caminos distintos, y yo... iba a volver a casa. Necesitaba estar allí, tenía que despedirme de ellos. Quería...
Era de madrugada cuando llegué. Busqué en la maceta donde siempre escondíamos la llave y para mi suerte aún estaba allí. Respiré profundo cuando abrí. Entrar sería tan doloroso.
Al entrar a la casa, el sentimiento me ganó. Todas las imágenes de mis hermanos y mi papá riendo en esta casa llegaron a mi memoria en vívidas