C9-¡MALDITOS INFIELES!
Emma giró la cabeza hacia la voz.
Una mujer bajaba las escaleras del corredor, el cabello negro y ondulado le caía sobre los hombros, la piel morena brillaba bajo el sol, los labios carnosos se curvaban en una sonrisa que enmarcaba ojos café oscuro. Un lunar pequeño le marcaba la comisura izquierda de la boca, moviéndose cada vez que sonreía. La mujer, enfundada en jeans oscuros, llegó hasta donde estaba Santiago y le puso la mano en el pecho con bastante familiaridad.
Emm