C73- SIN TIEMPO
El patio principal de la hacienda era un verdadero polvorín a punto de estallar. El comandante de la Marina mantenía los fusiles en alto, mientras que los sicarios de Santiago respondían desde las azoteas sin bajar las armas ni un solo centímetro.
En medio de toda esa tensión, Lucien Stanton se acercó despacio al comandante y le habló en voz baja, sacando su teléfono para mostrarle algo en la pantalla. El militar apretó la mandíbula con frustración, sacó su radio de inmediato y d