C59-CONTRÓLALA, SANTIAGO
Ambos hombres giraron la cabeza para mirarla, sorprendidos por su audacia.
Santiago frunció el ceño, intentando moderar la situación.
—Emma...
—No —reiteró ella, poniéndose de pie con decisión—. No vas a matar a un inocente solo porque su familiar es un corrupto. Eso no es estrategia, es desesperación.
Esteban bufó ante sus palabras, dejando la taza sobre la mesa con brusquedad, luego le dio una mirada cargada de escepticismo a su hijo.
—Tu mujer no sabe nada de negocios