C24- ¿TANTO ME DESEAS, SANTIAGO?
Santiago se quedó mirando la camioneta un segundo antes de responder.
Las cosas no estaban tranquilas.
Había movimiento raro en la zona, gente que no debía estar donde estaba, y la última cosa que necesitaba era que Emma anduviera paseando por el pueblo justo cuando los enemigos podían estar en cualquier esquina, esperando el descuido perfecto.
Pero también sabía lo que significaba tenerla encerrada entre esas paredes día tras día, la forma en que se le apagaba l