C1 - BIENVENIDA Y CAOS
—No mames, güera... ¿No me digas que esta es la que se enamora de viejitos?
Emma, que apenas procesaba el impacto de ver a su hermana en Jalisco, le metió un codazo fulminante en las costillas, haciendo que Santiago se doblara hacia un lado de golpe, llevándose una mano al costado:
—¡Ay, güera! ¿Qué te pasa? Solo digo la verdad...
Olivia soltó una risita y le extendió la mano.
—Qué gusto verte de nuevo, Santiago. Debo decir que eres el primero y único que logra que mi her