Mundo ficciónIniciar sesiónMientras retomábamos la calma, pasaron aproximadamente dos horas, sin darnos cuenta. Al llegar a casa, era media noche.
Tomé mis cosas y le hice una carta a papá.
- “Querido papá:
no sé por dónde comenzar a decirte como me siento. Sé que aún no ha llegado el momento de enviarte mis cartas, pero creo que, esta es una emergencia y necesito hablar contigo, ¿cómo no te atreviste a contar







