Mundo ficciónIniciar sesiónLa miré fijamente, intenté alzar una ceja y casi rio de recordar que no sabía hacerlo; sin embargo, me mantuve firme en mi seriedad.
-Discúlpame por todo, Sara. Una parte de mí nunca quiso hacerte tanto daño. –Dijo y se marchó.
Me senté junto a mi madre y le dije: -Necesito que me cuentes todo, ¿por qué estabas con ella?
Mi madre suspiró. -Te contaré







