Mundo ficciónIniciar sesiónUn sendero de petunias, un te amo desde la entrada hasta la mesa donde se sentarían; en la mesa: una foto de ella y un anillo que colgaba de un globo; aunado a ello, las velas y las luces tenues, adornaban los árboles que rodeaban el lugar.
Al llegar al restaurante, un mesero guío a Bella hasta el sitio de reserva. Ella detallaba el sendero y el observar bien, notó que a cada paso había fotos de ellos, se arrodilló y no pudo evitar que las l&aa







