Camila fue a su habitación a sacar sus pertenencias, son pocas las cosas que tiene y que prácticamente en una sola maleta le caben todas. La malvada Tamara corrió detrás de ella y cerró la puerta con llave. Al ver eso, Nataniel se alertó y le ordenó a su chofer que le ayudase a llegar hasta la habitación donde las chicas están.
—Jajaja, quien te mira hermanita, has pescado a un buen partidazo que seguramente está podrido de billete. —Quiero que durante estés a su lado, cada mes me deposites un