En realidad, Tamara nunca había estado en contacto con ningún médico para que le hiciera su respectivo chequeo de embarazo, hasta que Camila la obligó y le dio permiso un día completo para que fuera, también le ha pagado un mes de adelantado para que ella no se queje de que no va por falta de dinero.
—Camila, estoy preocupada, el día del parto ya está muy cerca y yo… yo no siento nada de emoción por su llegada… creo que… no quiero a este bebé. —Dice un mensaje de texto que Tamara le ha enviado