En la casa de los padres de Camila…
—¿Cómo vas a hacer ahora, esposo mío? ¿Cómo vas a recuperar todo ese dinero? —Preguntó su esposa.
—Por la culpa de un par de ambiciosas como ustedes es que yo cometí ese error, hice mal las cosas para darles todo lo mejor a ustedes, bueno, y también para pagar las apuestas en mis juegos en el casino.
Lamentó.
—Debes de obligar a mi cuñado a que te de todo ese dinero, papá. No es justo que tu hija esté gozando de la vida gracias a mí, y nosotros aquí sufriendo porque no podemos ni pagar esa deuda. Yo no sé por qué esa desgraciada ha tenido tanta suerte y yo nada, a mí solo un barrendero de la calle es que me ha salido a enamorar.
Odio a mi hermana por tener todo en la vida y por ser tan feliz a su manera, en cambio yo, no estoy conforme con esta miserable vida llena de pobreza que tengo. —se quejó la malvada Tamara, ella ni siquiera le agradece a su hermana Camila por haberse sacrificado por ella y salvado el pellejo para n