Tamara, la mujer malvada está demasiado asustada al escuchar las despiadadas amenazas de ese hombre, ella ya ha notado que se trata de alguno de esos millonarios súper poderosos, que con solo decir una palabra, la orden se debe de ejecutar.
Uno de esos hombres que no les tiembla la mano para castigar a quienes les pagan mal en sus negocios, o como en su caso, que ella lo estafó y lo peor del caso es que lo engañó.
—Le ruego que perdone a mi hija, buen hombre. Aunque, ella solo estaba bromeando