El disparo resonó en el callejón como un trueno, el sonido reverberando contra las paredes de concreto con una intensidad que hizo que los oídos de Ximena zumbaran. Ella sintió algo caliente pasar junto a su mejilla, tan cerca que pudo oler el rastro de pólvora quemada que dejó en el aire. El proyectil impactó la pared de ladrillo detrás de ella, arrancando una nube de polvo y fragmentos de mampostería que le golpearon la espalda.
Me falló. Por centímetros, pero me falló.
Ximena se lanzó detrás