El despacho de Marcos Aguirre a las ocho de la mañana del jueves siguiente olía a café fuerte y a la expectativa específica de quienes están a punto de hacer algo que no tiene marcha atrás.
Eran cinco personas en la sala: Sebastián, Ximena, Marcos, Javier, y una mujer que Ximena no había visto antes y que Marcos presentó como la Fiscal Adjunta Fernanda Castro, especialista en delitos financieros y con jurisdicción directa sobre el tipo de caso que estaban a punto de presentar.
Fernanda Castro te