Mundo ficciónIniciar sesiónEl grito de Cassandra rompió el silencio de la noche como cristal estrellándose contra piedra.
Sebastián ya estaba en movimiento antes de que el sonido terminara, cruzando habitación en tres zancadas, presionando rostro contra ventana donde ella señalaba con mano temblorosa.
La figura seguía allí. Inmóvil. Observándolos.
No era sombra ni ilusión ni producto de paranoia. Era persona real con equipo real







