Mundo ficciónIniciar sesiónLa llamada llegó a las nueve de la mañana, apenas dos horas después de que Cassandra hubiera regresado a su apartamento del piso doce con las piernas todavía débiles y el cuerpo marcado por las huellas invisibles de los dedos de Sebastián. El identificador de llamadas mostraba solo un número interno de la empresa, pero Cassandra ya sabía, con la certeza naus







