Vaelior aun permanecía de pie frente a mí, sin moverse, con los ojos abiertos de par en par, como si no fuera capaz de procesar lo que había escuchado.
Divorcio.
Aquella palabra seguía volando en el aire entre ambos, inmenso, implacable y imposible de ignorar. Pero ya no había vuelta atrás y Vaelior sabía eso.
—Nyxara... —murmuró, con una voz que jamás había usado antes.
Una voz que sonaba a miedo. Opte por apretar apretar mis labios, permitiendome no mostrar ningún ningún expresión. Lo mir