Capítulo 135: Desayuno con amigos
La luz del sol entró por la ventana como un castigo. Ariadne había dormido apenas unas horas, y las pocas que logró cerrar los ojos estuvieron pobladas de imágenes confusas: el mar oscuro, la mano de un desconocido extendiéndose hacia ella, la sonrisa de Ashley en el lobby, el rostro Damián borroso.
Despertó con la sensación de no haber descansado nada. El cuerpo le pesaba, la cabeza le palpitaba y el estómago le revolvía con unas náuseas que ya empezaba a reco