Capítulo 105: Pensado en ella
Ariadne se quedó mirando la bandeja. El plato de caldo. El vaso de jugo. La fruta cortada en trozos pequeños. Todo lo que le llevaban desde que volvió era así. Comida ligera, nutritiva y cuidadosa.
No es normal, pensó. La señora Gilbert no prepara esto por su cuenta. Alguien tiene que haberle dicho qué traer.
Pero si Damián había dado esa orden, ¿por qué no había aparecido? ¿Por qué no había venido a reclamarle, a gritarle y a recordarle lo poco que valía para él?