Capítulo 104: Días
Ariadne perdió la noción del tiempo al segundo día. O quizás fue al tercero. Ya no estaba segura.
La luz que se filtraba por las persianas cambiaba de intensidad sin que ella pudiera determinar si era mañana o tarde. Las bandejas de comida aparecían y desaparecían en su mesita de noche sin que ella pudiera precisar cuántas horas pasaban entre una y otra. El reloj digital que había junto a la cama llevaba apagado desde el primer día, y el teléfono que Damián le había dado yac