El resto del día pasó lentamente. Noah me miraba desde lejos, pero lo hacía con un rencor que podía sentir hasta en la piel. Y lo entendía. Él quería destruir a Valentino y a toda su familia, pero si yo lo ayudaba tenía una gran posibilidad de terminar muy mal en ese enfrentamiento. Tenía dos opciones: morir… o morir y perder también a mis hijos. En realidad, ambas opciones eran lo mismo. ¡Total! Si lo ayudaba iba a morir.
Entré a la casa con la intención de distraerme en algo, y la única mane