Glenda llegó con Adriana temprano a la pista de entrenamiento. Antes de comenzar las clases, la niña, emocionada, insistió en mostrarle todas las instalaciones. La guió con entusiasmo por los establos y la llevó hasta el corral donde la esperaba Sol, una hermosa yegua pura sangre árabe de color castaño con crines negras.
—Mami, ven, te presento a Sol —dijo Adri con orgullo, acariciando suavemente el morro del animal.
Glenda se acercó con algo de miedo, fascinada por cómo su hija interactuaba co