Luego de iniciar el baile, todo se relajó y las personas continuaron disfrutando de la noche. Elizabeth bailó con Morgan, llamando la atención de todos, con la complicidad y la química que irradiaban juntos. Morgan no apartó la vista de su chiquitita ni un solo segundo, como si quisiera grabar cada instante en su memoria. Pero justo cuando la música se detuvo, el teléfono de Morgan sonó. Él se excusó con delicadeza, dejando a Elizabeth en compañía de Lara, que había llegado a pesar de haber dad