Capítulo Extra IV.
Punto de vista de Glenda Carter:
Me desperté temprano, mi cabeza y mi cuerpo dolían como si un tren me hubiera pasado por encima. Al moverme sentí el cuerpo y el aliento tibio de alguien que me abrazaba con cariño. Me obligué a no gritar, rápidamente comencé a hacerme una idea de lo que me pudo haber pasado, mis lágrimas no paraban, pero en mi tristeza y mi frustración, sólo pedía a Dios que no fuera el malnacido de Frank quien se hubiera llevado mi virginidad para exhibirla como un trofeo.
Len