Adams Smith.
Estar dentro de su culo, es la vida misma, la sentí apretarme y eso me voló la tapa de los sesos. -Eres mía, amor. -La sentí un poco tensa, pero besé su espalda y la fui guiando, se relajó y la sentí gemir, me volví loco. Mantuve mi mano en su coño, acariciándola, hasta que ella sola comenzó a moverse, buscando más de mí, yo me enterraba cada vez, con más fuerza.
-Si, Dam amor, así dame, así. -eso fue suficiente, para que la bestia que hay en mi saliera. Ella lo estaba disfrutando,