Capítulo 20: PROMETIDA.
Una semana había transcurrido desde que Carolina y Elías empezaron a vivir juntos en Madrid, y la rutina que habían formado era tan sorprendente como fluida. Parecían un matrimonio, de esos que disfrutan de café por la mañana y se comprenden con solo mirarse. El hombre que antes parecía un lobo solitario ahora sonreía más a menudo y robaba besos siempre que tenía la oportunidad. Y ella, la mujer que había pensado que lo había perdido todo, florecía con cada día que pasaba a su lado.
En el traba