Cap. 64
¿Si?— Preguntó en respuesta, situando una mano en la cintura. El largo silencio permitió entrever las mudas intenciones del pelinegro. Trabajar tantos años a su lado, le permitieron a la Meyer a conocer ciertas facetas el imperturbable Lemaire. Algo en su interior le decía que estaba a punto de pedirle un favor, pero poco habituado a solicitar la ayuda de otros, Edmond impondría su orgullo sobre la necesidad. Resignada, exhalo con fuerza. — Quieres pedirme algo ¿no es así?— El hombre desvió la