Mundo ficciónIniciar sesiónAmy
cuatro meses después...
— ¡Se está moviendo! ¡Lucía el bebé se está moviendo! — Decía emocionada. Tenía mi mano sobre el vientre de Lucia. Tenía cinco meses de embarazo y ya se podían sentir sus movimientos, lo cual erizaba mi piel. Esto era verdaderamente un milagro de la naturaleza humana. Como de algo tan insignificante, podía formarse un ser humano.&







