Mundo ficciónIniciar sesiónAdam
Llegamos a una especie de bodegas abandonadas. Iba caminando cautelosamente, mientras seguía a Raquel.
Entramos por una puerta, la cual hizo un rechinido al momento de entrar. Seguimos caminando otro poco, hasta llegar a otra puerta. Observé por una ventana pequeña y logré ver a Carlota con un arma en la mano. Hablaba por teléf







