Él pone el control al máximo. El plug vibra como loco dentro de tu culito.
Al mismo tiempo baja la cabeza y empieza a comerte el coño entero. Lengua bien profunda, succionando toda la miel que acumulaste durante el día, con ruidos húmedos y obscenos resonando en la sala.
Gritas contra la almohada, puños cerrados, todo el cuerpo retorciéndose.
Él chupa, lame, muerde suave tu clítoris, mete la lengua hasta el fondo, chupa el clítoris como si fuera una verga pequeña, mientras el plug zum-zum-zum e