Adrián llevaba un buen rato esperando en el carro cuando Jerrold salió.
Jerrold cerró la puerta y dijo:
—Le pregunté al gerente. Al parecer, vinieron a hablar de negocios. La mujer es la hermana de Julián. Se llama Natalia.
—¿Natalia? ¿La que vino de Puerto Esmeralda?
Jerrold negó con la cabeza.
—No sé. Tampoco sé si es su hermana de verdad o solo dicen que lo es.
Se recargó en el asiento y sintió algo duro en la espalda.
Hizo una mueca y lo sacó: era un portarretratos.
Los ojos se le iluminaro