Julina no cabía de alegría.
Sería todavía mejor si aquella noche lograra aprovechar la oportunidad para que pasara algo entre ella y Adrián.
Adrián recordaba perfectamente su nombre e incluso la había dejado sentarse a su lado.
Julina siempre había estado convencida de que él estaba interesado en ella. Elena simplemente se le había adelantado.
De no ser por ella, ya estaría casada con él.
Entusiasmada, echó la cabeza hacia atrás y se tomó todo el contenido de la copa, sin dejar una gota.
La leva