Capítulo 31: Prolongar.
Amelia tenía los días contados; faltaban veinticinco exactamente, el paso del tiempo se aceleraba cuando ella no quería que lo hiciera, porque aunque le costara admitirlo, no le gustaba que el tiempo pasara tan rápido, eso significaba que se iría mucho más rápido de allí, que no sentiría como aquel pequeño se le abalanzaba encima casi rompiéndola en dos, que no sentiría los brazos de él rodeándola mientras fingía estar dormido.
Aquellos pensamientos no la habían abandonado, suponía que la aband