Capítulo 32: Promesas vacías.
Maximiliano esperó que ella le frenara, fue luego de unos segundos que se percató de que aquello no ocurriría, de que ella no le frenaría. Amelia le cedió paso completo para que la besara.
La lengua del hombre jugó con la suya con una rapidez inesperada para ambos.
El cuerpo de la mujer terminó siendo por completo orillado a una esquina de la pared.
Sus labios se acariciaron con poca delicadeza, las manos de Amelia se estiraron sobre los hombros de Maximiliano, que la sorprendió al levantarla p