CAPÍTULO FINAL.
Amelia se meneó de manera nerviosa. Algo le decía que había tomado la decisión equivocada.
La decisión correcta no podía sentirse tan amarga. Tan abrasadora, tan dolorosa.
Se había enamorado muy pronto de aquel lugar que él le había mostrado, el cual era realmente precioso. La metáfora de las flores, le había ayudado a encontrar algo de sosiego en su corazón.
Recordaba como Maximiliano había apuntado al cielo con sus gruesos dedos.
"Tu madre es una estrella más, cada vez que mires al cielo,