Capítulo 46: Carta.
Las palabras de Maximiliano, junto con su historia, era algo que todavía retumbaba en la cabeza de Amelia. No podía creer que bajo aquel rostro torpe, atractivo y serio se encontrara una historia así, tan desgarradora.
La madrugada la habían pasado juntos, contemplando el amanecer precioso. Amelia atesoró en su corazón aquel tiempo compartido con él, porque sabía que aquello nunca más sucedería.
Una semana, siete días completos, aquel tiempo le había tomado llenarse de valor para finalmente dec