—Hoy vine a buscarte por algo importante...—dijo Fabiola.
Elián hizo un gesto con la mano: —Oye, señorita Salinas, parece que es la primera vez que sales a tratar asuntos. Nuestra costumbre es beber primero y luego hablar de negocios.
Dicho esto, chasqueó los dedos: —Mesero, tráeme la mejor botella de vino tinto.
En poco tiempo, un camarero llegó con una botella de vino.
Elián la tomó y sirvió personalmente el vino para Fabiola.
—Señorita Salinas, este es mi vino tinto favorito, ven, pruébalo.
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