En el escenario, los primeros en aparecer eran pequeñas estrellas que solo estaban allí para hacer acto de presencia. Probablemente ni siquiera habían leído el guion, y su actuación era muy deficiente.
Fabiola perdió el interés después de ver a unos pocos.
Haiman también.
Detrás del escenario, Rosalía también observaba las actuaciones.
Al ver lo mal que lo hacían, se sintió aliviada.
Echó un vistazo a Nina, quien todavía estaba memorizando su guion en silencio, y se burló: —Incluso si actúas bie