Mundo ficciónIniciar sesión—Hola—. Brian me sonrió y luego alcanzó el ramo de flores que estaba en el sofá. —Toma, tu padre me ha dicho que te encantan las flores así que te las he comprado. Son preciosas como tú.
Quise burlarme, pero la sonrisa seguía en mi cara. No puedo ser grosera porque papá está aquí y no quiero romperle el corazón.
Pero maldición, ¡sé que estoy rom







