Mundo ficciónIniciar sesión—Ya no me sorprende—. Respondió su amigo. —Sé lo dedicado que eres a tu trabajo—. Comentó, enterrando sus manos dentro de sus bolsillos luego se vuelve hacia mí. —Espero que no te lo esté haciendo pasar mal, Jessica—. Bromeó Zamir, dejando escapar una sonora carcajada ronca. —Sé lo gilipollas que es este hombre.
—Oh, no te preocupes por eso. Estoy acostumbrada a tratar con gil







