Ayla pasó la noche en la cabaña de Bledd.
Al otro día, ella no se presento a trabajar.
Nikita, enfadado y despechado porque no podía creer que Ayla lo rechazará por un don nadie, mando a su gente a incendiar aquel lugar.
—Sé que Ayla está en esa mugrosa cabaña, con ese don nadie. Sobrepasó los límitea. Se lo adverti —gritó enfadado y les ordenó vóciferando —Quiero que vayan hasta allá e incendien todo el maldito lugar.
Los guardespaldas de Nikita hicieron caso al llamado y pedido de su jefe.
Se