Tadeo
Me acerqué a él y exponiendo una de mis garras tomé algo de su sangre, no podía dejar que la niña volviera a su casa con semejante mordida; pese a que nos acercamos un poco, no lo éramos lo suficiente como para hablar de ciertas cosas personales, pero aún así podía sentir que las cosas no eran muy buenas en su hogar como para llegar en ese estado.
—Nuestras madres se consideran hermanas, así que podría decirse que en cierta medida somos familia, y como tú familia déjame darte un sincero