Roy
En el momento en que la conocí me enamoré completamente de su rostro angelical, irradiaba una luz diferente que nunca había visto hasta ese entonces; no importaba por dónde la mirara, era hermosa de pies a cabezas, y aunque sé que me he comportado de mala manera, y que he llegado a ser bastante grosero y abusivo, no puedo imaginar a otra mujer a mi lado que no sea ella.
No siempre fui un mal chico, de hecho antes de que mi padre se fuera era bastante dulce y considerado, y en cuanto Iris