Mundo ficciónIniciar sesiónSe lanzó sobre mí, me rodeó con sus fuertes brazos, su enorme cuerpo me arropó y quedé frágil ante lo que deseaba, bajó sus labios con sabor a él y me besó devorador sin que su agarre variara. Yo me dejé poseer por el momento, rendida por su hermosura y virilidad, por el aroma que despedía su cuerpo, el sabor de su boca, su lengua buscando la mía haciéndome sentir tan deseada y mujer.
–Tu r







