Francine se quedó quieta un rato, mirando la pantalla.
El cursor aún parpadeaba ahí, como si esperara una señal verde.
"Sabía que aún guardabas ese lado dulce conmigo. Me alegró, de verdad."
Ella sabía que lo correcto era ignorar.
Pero una parte de ella, quizá el aburrimiento, quizá el ego, quería responder.
O al menos reírse de la situación con alguien.
Dejó el celular en la mesita de noche y fue hasta la ventana.
Corrió la cortina con un movimiento perezoso y abrió apenas una rendija, suficie