Él dio un paso más, despacio, como si acortar la distancia entre ellos fuera inevitable.
Dorian respiró hondo, reuniendo todo el orgullo que aún le quedaba.
—Todavía no lo entiendes… No quiero castigarte. Quiero entender qué querías con todo eso. Qué querías conmigo.
Ella soltó una risa sin humor.
—¿De verdad crees que todo gira a tu alrededor? Que cada cosa que hago tiene que ver contigo. Tal vez solo estaba buscando a otra persona… pero tú llegaste primero.
Las palabras lo golpearon como bofe